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Cómo curar y almacenar cerámica de barro

Cómo curar y almacenar cerámica de barro

La cerámica de barro es uno de los materiales más utilizados en alfarería. Es un material maleable que se adapta bien a las formas y es muy versátil, lo que lo hace ideal para una amplia gama de creaciones. Pero, ¿cómo se cura y almacena la cerámica de barro?

Cómo curar la cerámica de barro

La curación de la cerámica de barro es un proceso crucial que garantiza la durabilidad y el brillo a largo plazo de la pieza. El proceso de curación implica secar la cerámica al aire libre, hornearla en un horno especializado y finalmente esmaltarla para protegerla contra la oxidación y otros daños ambientales.

Secado al aire libre

Para secar la cerámica de barro al aire libre, hay que asegurarse de que esté limpia y seca antes de comenzar. Luego, coloque la pieza en un lugar fresco y seco, donde pueda airearse libremente. El secado al aire libre es un proceso lento y puede llevar entre uno y tres días, dependiendo del tamaño de la pieza.

Es importante que no exponga la pieza al sol directo, ya que esto puede hacer que la cerámica se agriete y la calidad se vea afectada. Por otra parte, tampoco debe acelerar el proceso de secado utilizando un horno u otro dispositivo artificial, ya que esto puede causar cambios bruscos en la temperatura que dañen la pieza.

Horneado

Una vez seca la pieza, es hora de hornearla. Para este proceso, se necesita un horno de cerámica especializado. El grado de cocción varía dependiendo del tipo de arcilla utilizada y de la pieza que se esté cocinando.

Es importante precalentar el horno antes de introducir las piezas para asegurarse de que la cerámica no se agriete debido a un cambio brusco de temperatura. Además, es esencial que las piezas se coloquen con el espacio suficiente para que el calor pueda distribuirse de manera uniforme.

Una vez que se inicie el proceso de cocción, es importante estar presente para supervisar el tiempo de horneado y garantizar que la temperatura alcanzada sea la ideal y uniforme en toda la pieza. Hay que seguir las instrucciones del fabricante del horno y asegurarse de que se está utilizando el programa adecuado para la pieza en cuestión.

Esmaltado

Una vez cocida la pieza, ha llegado el momento de esmaltarla. El esmaltado es importante porque protege la parte exterior de la cerámica de la oxidación y otros daños ambientales. También puede mejorar el aspecto de la pieza y hacer que el color sea más vibrante y atractivo.

Para aplicar el esmalte, hay que sumergir la pieza en una solución líquida o aplicarlo con un pincel. Después de cubrir toda la pieza, es importante volver a colocarla en el horno para cocinar a una temperatura ligeramente inferior al horneado inicial. El tiempo de horneado varía según el tipo de esmalte utilizado y puede tardar una hora o más.

Cómo almacenar cerámica de barro

Una vez que se ha curado la cerámica de barro, hay que saber cómo almacenarla correctamente para garantizar su durabilidad y evitar daños. Aquí hay algunos consejos para almacenar cerámica de barro:

Ubicación del almacenamiento

La cerámica de barro se debe evitar ubicar en áreas de la casa que estén expuestas a la humedad y cambios bruscos de temperatura. Por lo tanto, se debe elegir un espacio seco y fresco para almacenar la cerámica. Esto también protegerá las piezas de la exposición al sol directo.

Empaquetamiento

El empaque es crucial para el almacenamiento de cerámica de barro. En primer lugar, las piezas deben estar completamente secas antes de empaquetarlas. Es importante envolver cada pieza individualmente en papel de seda, burbujas o papel periódico para protegerla de cualquier tipo de golpes o arañazos.

Además, se debe tener cuidado al empaquetar las piezas juntas para que no se toquen o choquen al moverse. La mejor opción de almacenamiento es apilarlas en cajas de cartón con papel entre cada pieza para evitar que se rasquen entre ellas.

Organización de almacenamiento

Organizar el almacenamiento de cerámica de barro es una tarea crucial para evitar que algo se rompa o se dañe. Lo mejor es apilar las piezas de menor tamaño encima de las más grandes. También es importante etiquetar cada caja para conocer el contenido que se encuentra en su interior. De esta forma, al momento de querer acceder o mover las piezas, tendremos un registro sobre su contenido.

La cerámica de barro es un material muy valioso que se debe cuidar y almacenar adecuadamente para garantizar su durabilidad. Con los consejos de curación y almacenamiento de la cerámica de barro, puede disfrutar de sus piezas de alfarería durante muchos años y mantener el brillo original en perfecto estado.