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Cómo centrar la arcilla en el torno

La alfarería es un arte antiguo que ha sido practicado por muchos durante miles de años. Una de las habilidades esenciales necesarias para cualquier alfarero es centrar la arcilla en el torno. Aunque puede parecer fácil, centrar la arcilla es en realidad uno de los aspectos más desafiantes de la alfarería. En este artículo, aprenderás cómo centrar la arcilla en el torno para producir piezas hermosas y uniformes.

Preparación

Antes de empezar a centrar la arcilla, es importante asegurarse de que estás trabajando con la arcilla adecuada y de que tienes todas las herramientas necesarias. La arcilla debería ser suave y fácil de trabajar. Si notas cualquier dentado, grumos o gránulos duros, es probable que tengas que amasar la arcilla antes de continuar. Además, asegúrate de tener suficiente agua y una espátula para ayudarte a mantener la arcilla húmeda.

Posicionamiento

Una vez que tienes todo lo que necesitas, comienza posicionándote adecuadamente. Siéntate frente al torno con una postura cómoda pero firme, con una mano en la palanca que controla el torno y la otra sosteniendo la arcilla. Asegúrate de que tus codos estén cerca de tu cuerpo y no estén levantados ni extendidos hacia afuera.

Paso a Paso

Paso 1: Asegura la arcilla

El primer paso para centrar la arcilla es asegurarla en el torno. Coloca la arcilla en el centro del torno y presiónala suavemente hacia abajo. Asegúrate de que la argolla alrededor de la mesa esté sujeta a la arcilla y gírala hasta que quede firme.

Paso 2: Comienza a girar el torno

Ahora que la arcilla está asegurada, haz girar el torno. Comienza con una velocidad media y asegúrate de que la arcilla esté girando suavemente. Si la arcilla te parece moverse muy lento, puedes aumentar la velocidad poco a poco.

Paso 3: Hidrata la arcilla

Lo siguiente que debes hacer es hidratar la arcilla. Rocía un poco de agua sobre la superficie de la arcilla para mantenerla húmeda. No exageres en la cantidad de agua, ya que puede hacer que la arcilla se resbale y sea difícil de controlar.

Paso 4: Centra la arcilla

Una vez que la arcilla está hidratada, es hora de centrarla. Encuentra el centro de la arcilla y suavemente empuja la arcilla hacia abajo alrededor del centro con la palma de la mano. Hazlo de manera uniforme alrededor del centro de la arcilla, lo que hará que la arcilla se vaya igualando sobre el torno. Trabaja en los bordes de la arcilla, asegurando que la arcilla se mantenga en el centro en todo momento. Si la arcilla se desplaza, vuelve a centrarla.

Paso 5: Perfila el borde de la arcilla

Una vez que has centrado la arcilla, es hora de perfilar el borde de la arcilla. Usa los dedos para empujar la arcilla hacia arriba mientras la arcilla sigue girando. Este paso es importante para asegurarte de que la arcilla se distribuye uniformemente y que el borde parece limpio y suave. Ten cuidado de no empujar demasiado fuerte y hacer que la arcilla se desequilibre.

Paso 6: Crea un hoyuelo

El último paso es crear un hoyuelo en la arcilla. Usando el pulgar, presiona el centro hacia abajo, creando un pequeño hoyuelo en el centro de la arcilla. Esto dejará espacio para que la arcilla se expanda a medida que la trabajas más. También ayuda a prevenir un colapso inesperado del fondo más adelante cuando curres la arcilla en una forma más grande.

Conclusión

Centrar la arcilla es una habilidad esencial para cualquier alfarero. Aunque puede ser difícil al principio, con práctica y paciencia, cualquier cantera puede aprender cómo centrar la arcilla en el torno. Sigue estos pasos y pronto estarás produciendo piezas hermosas y uniformes que serán la envidia de todos. Busca más consejos y técnicas en línea o a través de clases de cerámica, ya que hay muchos recursos disponibles para aquellos que desean mejorar sus habilidades alfareras.